Pruebas diagnósticas de Covid-19

Pruebas PCR, antígenos y anticuerpos


Clínica de Nutrición y Genética Madrid

PRUEBA PCR MUESTRA DE SALIVA – Precio 89 €. Resultados 24h

PRUEBA PCR MUESTRA NASOFARÍNGEA – Precio 89 €. Resultados 24h

PRUEBA DE ANTIGENOS – Precio 30 €. Resultados 30 min

PRUEBA DE ANTICUERPOS – Precio 30 €. Resultados 30 min

Para realizar un test de coronavirus pida cita en el teléfono 682152096

Las tomas de muestra se realizan mediante un circuito diferente al resto de las consultas de la Clínica. Protocolo de seguridad para la realización de un test de coronavirus:

  • Pedir cita previa en el teléfono 682152096.
  • Acudir a la Clínica provisto de mascarilla.
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  • Ser puntual. Si hubiera que esperar, por seguridad, la espera será fuera de la Clínica.

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¿Cuáles son las pruebas que se utilizan para la detección del coronavirus?

Hay tres métodos para estudiar la infección por coronavirus basados en:

1) detectar la presencia de material genético del virus en el organismo, es decir, el ARN viral,

2) buscar la presencia de antígenos en el organismo, es decir, de componentes proteicos procedentes del virus que se comportan como antígenos,

3) comprobar si hay anticuerpos anti-coronavirus, es decir, comprobar si ha habido una respuesta inmunológica por parte del organismo ante la presencia del virus mediante la producción de determinados anticuerpos, los denominados Ig A, Ig M e Ig G.

Las dos primeras pruebas diagnósticas de laboratorio son las más utilizadas para detectar la presencia de coronavirus en el organismo, mientras que la tercera se emplea para comprobar si una persona ha sido contagiada y presenta anticuerpos.

En el primer caso, el estudio de la presencia de material genético del virus en el organismo se realiza mediante la prueba de la PCR (reacción en cadena de la polimerasa), que comprueba si hay ARN viral. En el segundo caso, se estudia la presencia de material proteico procedente del virus en la muestra y se utiliza el llamado test de antígenos. Para la prueba de PCR se puede tomar una sencilla muestra de saliva o mediante un hisopo (especie de bastoncillo alargado) que se introduce por los orificios nasales. En el caso del test de antígenos la muestra es nasofaríngea.

En el tercer caso, el test de anticuerpos principalmente estudia la presencia de anticuerpos IgM e IgG mediante una prueba serológica. La presencia de IgA es más difícil de determinar y hay pocas técnicas efectivas que lo hagan. También hay técnicas para el estudio de anticuerpos totales, pero la técnica habitualmente más empleada para determinar de forma rápida los anticuerpos IgM e IgG es la  inmunocromatografía.

Información general

¿Qué es el coronavirus?

El coronavirus o SARS-CoV-2 es un virus que pertenece a los llamados retrovirus al contener solo ARN que necesita, para su replicación, convertir

en ADN dentro de la célula a la que infecta. Esta infección se produce principalmente por vía respiratoria y los primeros casos de infección se produjeron en China, en diciembre de 2.019, aunque se especula con que haya podido haber casos anteriormente.

El coronavirus es un virus muy contagioso, se estima que tiene una capacidad de contagio 3-4 veces mayor que los virus de la gripe común. Sin embargo, tiene ciertas limitaciones en este sentido. Por ejemplo, es un virus de gran tamaño, que contiene aproximadamente 30.000 bases en su genoma, lo que le confiere un tamaño de unos 120 nm (0,12 micras). Esta particularidad hace que el virus sea pesado y facilita que al hablar o toser no se proyecte a mucha distancia (1-2 m), ni permanezca suspendido en el aire. Otra limitación es que, según lo observado hasta ahora, el virus no presenta una alta mutagenicidad en zonas antigénicas de su estructura (Lu R. et al, Lancet 2020, 395 (10224), 565-574), por lo que se espera que no sea capaz de presentar una alta variabilidad de cepas infectivas, lo que también ayudaría a conseguir una vacuna más eficaz, pero esta posibilidad está por confirmarse.

Una característica del SARS-CoV-2 es la presencia de unas glicoproteínas que sobresalen de su envoltorio esférico y que se denominan espículas o “spike” en inglés. Estas proteínas son las que le sirven al virus para unirse a la membrana de la célula a la que infecta. Esta unión, en humanos y también en otros mamíferos, se produce a unos receptores específicos que se localizan en membranas de determinadas células del organismo. Estos receptores son unas proteínas denominadas ACE (enzima convertidora de la angiotensina, en su acrónimo inglés) presentes con profusión en los alveolos pulmonares, aunque también en otros tejidos, lo que provoca que afecte principalmente a los pulmones.

Aspectos relevantes de la infección y enfermedad por coronavirus (CoViD-19).

Se acepta que la transmisión y hospedaje del virus en el humano se produjo originariamente desde un animal (infección zoonótica) con una fuente primaria en el murciélago (de momento se descartan otras como la del pangolín), aunque se desconoce de qué modo se produjo y si esta vía es completamente cierta. A partir de ahí se han referido casos variopintos de transmisión entre distintas especies, como de humanos a animales domésticos (Shi J. et al, Science 2020, 8 Abr).

La transmisión del coronavirus (SARS-CoV-2) se produce fundamentalmente por vía respiratoria, como ocurre con otros coronavirus (Hung L.S. J. R. Soc. Med. 2003, 96(8): 374–378), y el contagio se puede producir por las gotículas expelidas por una persona infectada. Si las secreciones emitidas por personas infectadas alcanzan las mucosas de una persona sana, es decir, las mucosas de los ojos, nariz o boca, esta última puede llegar a ser infectada. También se puede producir el contagio interpersonal mediante otras secreciones o fluidos corporales como saliva, sangre, sudor, heces o semen. El contagio también puede sobrevenir a través de fómites o superficies inertes contaminadas con las anteriores secreciones. A este respecto hay estudios que estiman el tiempo de permanencia del virus en dichas superficies, aunque su infectividad no se ha podido establecer. Por ejemplo, se ha valorado que el virus puede estar presente en el:

  • ambiente unas 3 horas
  • cobre 4h
  • aluminio y guantes de plástico 8h
  • cartón 24h
  • acero inoxidable, plástico y ropa 2-3 días
  • papel, vidrio, madera, billetes, mascarillas 3-4 días

Estos tiempos se establecen en base a la vida media de la concentración viral estudiada, por ejemplo, si la semivida es de 4h y hay una concentración de 106 a las 2h la concentración será de 103. Por ello, es muy importante tener presentes las condiciones que rodeen a estos fómites o superficies, como la temperatura, humedad y, sobre todo, la carga viral depositada, para considerar que el contacto pueda ser infectivo. Las superficies contaminadas se desinfectan muy eficazmente con lejía al 2%, es decir, 20 ml de lejía casera en 1 litro de agua.

Las medidas para evitar el contagio de coronavirus son muy fáciles de realizar. Basta con utilizar una mascarilla del tipo quirúrgico en ambientes de riesgo, evitar el contacto con superficies que puedan estar contaminadas, lavarse las manos cada vez que haya sospecha de contaminación y mantener una distancia de al menos 2 metros con todas las personas de las que no tengamos la certeza de que estén libres del virus.

Desde el momento en que una persona se contagia del virus, se abre un período de incubación hasta la manifestación de síntomas. Este período de incubación oscila entre 2-14 días (aunque hay casos en los que puede durar más), con una mediana de 5,1 días (hay cierta variabilidad con este dato). Finalizado el período de incubación aparecen los síntomas en el 98% de los casos entre los días 11-12 desde el contagio, salvo en aquellas personas asintomáticas que pueden contagiar el virus pero no sufren síntomas o sufren síntomas muy leves que pasan desapercibidos. Actualmente se considera que la transmisión de la infección comienza 1-2 días antes del inicio de síntomas y se sospecha que pueda ocurrir lo mismo con las personas asintomáticas., aunque se desconoce este extremo.

Los síntomas más característicos y habituales de la enfermedad son:

  • fiebre (38-39ºC)
  • tos
  • dificultad para respirar (disnea)

Y otros menos frecuentes pero probables:

  • mialgias (mucho cansancio)
  • escalofríos
  • pérdida de olfato y/o gusto
  • alteraciones digestivas (diarrea)
  • alteraciones de la piel
  • adenopatías

En la mayoría de los casos (80%) los síntomas son leves o moderados y pueden ser superados tras unos días de afectación, unas dos semanas. Los pacientes suelen presentar una analítica de sangre alterada con linfopenia (disminución de linfocitos), aumento de VSG, GOP, GPT, LDH, dímero D y proteína C reactiva, también la procalcitonina puede estar elevada. Un 20% de los pacientes con síntomas pueden evolucionar a estadios graves de la enfermedad y necesitarán ser ingresados.

Los pacientes con síntomas graves pueden desarrollar pneumonía bilateral (afecta a ambos lóbulos de los pulmones) que complica mucho el pronóstico de la enfermedad, que puede asociarse a otras infecciones bacterianas, y necesitarán respiración asistida e incluso ventilación mecánica. Se ha observado que si el paciente evoluciona favorablemente sobre el día 10-12 desde la aparición de síntomas, la enfermedad puede ser superada entre 3-6 semanas.

Si la evolución es desfavorable el desenlace puede ser fatal. La mortalidad en España, que se desprende de los casos de fallecimiento sobre los casos confirmados por SARS-CoV-2, según las autoridades sanitarias, ronda el 10%.

Desarrollo de anticuerpos

Las pruebas de detección de anticuerpos no suponen un diagnóstico definitivo de la enfermedad por coronavirus. Los resultados de estas pruebas han de ser valorados e interpretados, junto con otra información clínica disponible, por el médico.

En la siguiente gráfica se representan los tiempos de aparición de los anticuerpos según se produce la respuesta inmune del individuo medida por ELISA y en relación con la carga viral de SARS-CoV-2 medida por PCR (Lou B. et al Eur Respir J 2020; in press).

Según este esquema la detección más precoz se consigue con la identificación de los anticuerpos totales (línea roja) a partir del 4º-5º desde la aparición de síntomas. Posteriormente se pueden detectar las IgM (línea morada) a partir del 7º-8º día de síntomas. Las IgG (línea azul) aparecen a partir del 11º-12º día que es cuando se produce, por otra parte, un descenso significativo de la carga viral (línea verde).

Interpretación de los resultados

Sobre los días que transcurren desde que un individuo presenta síntomas hasta que se le detectan anticuerpos en sangre hay cierta divergencia. En el siguiente gráfico (Sethuraman N. et al, JAMA 2020, May 6) se representan los plazos en los que se pueden detectar los anticuerpos en el organismo.

Los intervalos de tiempo son estimados y las tasas de detección viral se basan en los datos obtenidos de varios estudios publicados. Debido a la variabilidad de los valores de los diferentes estudios, los intervalos de tiempo son aproximados y la probabilidad de detección de la infección por SARS-CoV-2 se presenta de forma cualitativa.

En la mayoría de los individuos se detecta la presencia del virus por PCR a partir del día 1 desde que aparecen síntomas (línea negra vertical discontinua), con picos máximos dentro de la primera semana, y se confirma que la forma más eficaz para recoger la muestra es con hisopo en zona nasofaríngea (línea azul). Los mayores niveles de anticuerpos Ig M e Ig G (líneas morada y verde discontinuas) se producen a partir de la segunda semana desde la presencia de síntomas, aunque hay casos en los que se han encontrado anticuerpos en el 4º día desde síntomas. Varios estudios muestran seroconversión de Ig M e Ig G entre la semana 3ª y 4ª en todos los pacientes analizados.

En conclusión, la prueba de PCR se puede llevar a cabo desde el momento en que hay sospecha de infección por coronavirus, y las pruebas de detección de anticuerpos desde la segunda semana de la manifestación de síntomas, si bien hay que considerar la posibilidad de falsos negativos en fases tempranas de la enfermedad.

La siguiente tabla refleja el significado de los resultados de las pruebas diagnósticas sumando los de PCR y los de anticuerpos (Ac) (Ignacio López-Goñi, The convesation):

En esta otra tabla se muestra un resumen de interpretación de los resultados combinando las distintas pruebas diagnósticas disponibles hasta el momento: PCR, antígenos (Ag) y anticuerpos (IgM e IgG) (Instituto de Salud Carlos III):


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