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Clinica de nutrición Madrid

Hallan la relación entre los pacientes obesos con o sin diabetes

Hallan la relación entre los pacientes obesos con o sin diabetes – correofarmacéutico.com

Hallan la relación entre los pacientes obesos con o sin diabetes

Cambios en el ADN “apagan” los genes que pueden predisponer a desarrollar diabetes tipo II en pacientes con obesidad mórbida.

Hallan la relación entre los pacientes obesos con o sin diabetes – correofarmacéutico.com

En un estudio llevado a cabo por Lorena Orozco, investigadora del Instituto Nacional de Medicina Genómica, se detectó que en los adipocitos de los pacientes obesos mórbidos que desarrollan diabetes se presenta un patrón específico que no están presentes en los que no tienen problemas de altos niveles de azúcar.

Para el estudio se extrajo el ADN de hombres y mujeres adultos de entre 30 y 55 años, todos ellos con obesidad mórbida, pero sólo la mitad padecía diabetes.

Para considerar a una persona con obesidad mórbida, su índice de masa corporal (IMC) debe ser mayor de 40, medida obtenida tras dividir el peso de la persona entre el cuadrado de su estatura. El problema del IMC es que se limita al peso general del paciente, por lo que también es importante medir la circunferencia de la cintura, de esta manera se pueden descartar casos especiales, como por ejemplo el de un individuo que hace ejercicio regularmente y tiene una masa muscular mayor, tendrá una cintura menor que uno que pese lo mismo y sea obeso.

En los pacientes diabéticos se encontraron perfiles de metilación diferentes (modificaciones externas que inhabilitan el gen, llamadas epigenéticas), que inducen a una expresión alterada de los genes.

Francisco Tinahones, miembro del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn) ha explicado a DM las hipótesis de los científicos sobre las posibles causas de esta relación entre la obesidad y la diabetes. “Algunos sujetos tienen resistencias a tener enfermedades metabólicas. Por ello, sujetos sin obesidad tienen enfermedades metabólicamente de obesos. Estas discordancias hacen pensar que la relación entre la obesidad y la diabetes va más allá del peso, y que otras variables pueden influir. Una hipótesis es que un sujeto obeso que puede reclutar nuevos adipocitos y aumentar el número de células de su tejido adiposo no enferma de enfermedades metabólicas y viceversa. Esta hipótesis también explicaría por qué algunos sujetos siendo delgados pierden números de adipocitos asociándolos con enfermedades metabólicas”, ha explicado.

También ha comentado por qué hay sujetos que presentan resistencia a la insulina: “La inflamación del tejido adiposo juega un papel muy importante. El factor fundamental es que el tejido adiposo se inflama. Por eso sujetos con obesidad no presentan inflamación y otros, por el contrario, sí la presentan lo que les genera resistencia a la insulina. El tejido adiposo pierde la capacidad de almacenar grasa y genera ceramida, que son moléculas de lípidos mal almacenados, lo que les influye directamente en la resistencia a la medicación”.

DIABETES Y AUMENTO DE PESO
Con la diabetes tipo 1, el cuerpo deja de producir la hormona insulina, necesaria para utilizar glucosa, la forma principal de azúcar en la sangre. La glucosa proviene de los alimentos que consumimos y es la fuente principal de energía necesaria para estimular las funciones del cuerpo humano. Debido a que el organismo no puede utilizar la glucosa apropiadamente, éste la deshecha (y las calorías) en la orina. Como resultado, una persona con diabetes tipo 1 puede ganar o perder peso.

Muchas personas tienen sobrepeso cuando se les diagnostica diabetes tipo 2. El sobrepeso y la obesidad incrementan el riesgo de que una persona padezca diabetes tipo 2. Si una persona ya tiene este tipo de diabetes y aumenta de peso será aún más difícil controlar su nivel de azúcar en la sangre. Estos pacientes tienen una condición denominada resistencia a la insulina. Pueden producir insulina, pero su cuerpo no es capaz de transferir la glucosa al interior de las células. Como resultado, la cantidad de glucosa en la sangre aumenta, por lo que el páncreas tiene que producir más insulina para tratar de superar ese problema. Eventualmente, el páncreas puede fatigarse por funcionar en exceso y no poder producir suficiente insulina para mantener los niveles de la glucosa en la sangre dentro de los niveles normales. Para quienes son obesos, pero no tienen diabetes tipo 2, perder peso y hacer ejercicios puede disminuir el riesgo de contraer esta patología.

OBESIDAD Y DIABETES
Grados moderados de obesidad pueden elevar el riesgo de diabetes hasta 10 veces y el riesgo crece mientras mayor es la intensidad de la obesidad. También se relaciona al tipo de obesidad, en cuanto a la distribución de la grasa corporal, siendo mayor en obesidad de tipo toracoabdominal. La obesidad es un factor muy relevante en la patogenia de la diabetes mellitus no insulino dependiente, de dislipidemias secundarias y de hipertensión arterial. El aumento del tejido graso, especialmente con distribución tóraco-abdominal-visceral, genera o acentúa una insulinorresistencia, con la consiguiente hiperinsulinemia, produciéndose un síndrome plurimetabólico que es el nexo común en un número significativo de pacientes que elevan así su riesgo cardiovascular.

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